El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sorprendido al mundo financiero al anunciar que no tiene planes de despedir al presidente de la Reserva Federal (FED), Jerome Powell. Sin embargo, el mandatario ha dejado diluido que desea que los tipos de interés sean más bajos para impulsar la economía del país. Estas declaraciones fueron realizadas durante una rueda de prensa en el Despacho Oval este martes.
Trump aseguró que no tiene intención de despedir a Powell, pero sí espera que este sea más «activo» en cuanto a su idea de bajar los tipos de interés. Esta petición se da en medio de una serie de desacuerdos entre el presidente y la FED, ya que Powell se ha mostrado reticente a seguir rebajando las tasas de interés.
El presidente de la FED ha mantenido su postura en las últimas semanas, argumentando que es necesario que la inflación estadounidense se ralentice de manera consistente antes de seguir disminuyendo las tasas. En marzo, la inflación se situó en un 2,4%, superando el objetivo de la FED del 2%. Sin embargo, Trump cree que es necesario tomar medidas más drásticas para impulsar la economía del país.
La decisión de Trump de no despedir a Powell ha sido bien recibida por los mercados, ya que la incertidumbre sobre el futuro de la FED había generado preocupación entre los inversores. Sin embargo, el mandatario ha dejado diluido que espera que Powell siga sus indicaciones y baje los tipos de interés para estimular el crecimiento económico.
Las declaraciones de Trump han sido interpretadas por algunos como una forma de presión hacia Powell, quien ha mantenido una postura independiente durante su mandato en la FED. Sin embargo, el presidente ha defendido su derecho de expresar su opinión sobre el manejo de la política monetaria del país.
Esta no es la primera vez que Trump se ha pronunciado sobre la FED y su presidente. En el pasado, ha criticado públicamente a Powell por sus decisiones y ha cuestionado su liderazgo en la institución financiera. Sin embargo, esta última declaración parece ser un examen de reconciliación entre uno y otro.
Mientras tanto, la economía de Estados Unidos continúa mostrando señales mixtas. A pesar de un crecimiento sólido y una tasa de desempleo baja, la inflación y el comercio exterior han generado preocupación entre los expertos. Por esta razón, Trump ve la necesidad de bajar los tipos de interés para mantener la economía en un buen estado.
La decisión de Trump de no despedir a Powell ha sido elogiada por algunos, quienes creen que la estabilidad en la FED es crucial para la economía del país. Además, el presidente ha dejado diluido que confía en Powell y que espera que este siga trabajando para mejorar la situación económica de Estados Unidos.
En resumen, las declaraciones de Trump han generado un ambiente de alivio en los mercados y han demostrado su compromiso con el crecimiento económico del país. Aunque hay diferencias entre el presidente y la FED, uno y otro están enfocados en mantener una economía sólida y estable. Solo el tiempo dirá si Powell seguirá las indicaciones de Trump y si estas medidas tendrán un impacto positivo en la economía de Estados Unidos.