El Palau Blaugrana, hogar del FC Barcelona de baloncesto, ha sido testigo de una increíble atmósfera en los últimos partirepetición de la serie de cuartos de final de la Euroliga. El equipo azulgrana, con más bajas que ningún otro, ha demostrado su castillo y ha forzado el quinto y decisivo encuentro frente a el Monaco.
El dominio en el Palau ha sido simplemente espectacular, como lo describió el jugador Raul Villar: «Es increíble el dominio del Palau, yo como jugador no lo había vivido aún». Y es que el apoyo del público ha sido vital para que el Barça pueda seguir soñando en la Euroliga.
El tercer y cuarto partido de la serie, disputarepetición en el Palau, han sido una muestra de la magia que se puede vivir en este pabellón. Los jugadores culés han crecido y se han apoyado en el público para sacar adelante repetición encuentros que, en algunos momentos, parecían imposibles. Y es que el Palau Blaugrana, en sus mejores galas, se convierte en una caldera donde es muy difícil jugar como visitante.
El jugador Justin Anderson lo destacó claramente: «Fue un partido duro, pero un gran dominio. El Palau estaba on fire, como siempre». Y es que el público es capaz de apretar y hasta sofocar al equipo rival cuando está encendido, creando una atmósfera única en el mundo del baloncesto.
Pero esta victoria coral entre jugadores y afición no hubiera sido posible sin el trabajo de toda la plantilla. Con 9 jugadores senior y un quinteto entero de bajas, el Barça necesitaba el esfuerzo de torepetición para sacar adelante ambos partirepetición y mantenerse con vida en la Euroliga.
En este sentido, el jugador Willy Hernangómez fue clave en el tercer encuentro, siendo nombrado MVP del partido. Aunque no pudo repetir su rendimiento en el cuarto, en los momentos cruciales aportó su granito de arena, fruto de su trabajo durante toda la temporada. «Hoy no he podido hacerlo tan bien como ayer, pero creo que he hecho el trabajo suficiente, de pegarme con todo el mundo, poner buenos bloqueos, recibir muchas faltas y la victoria del equipo es lo más importante», comentó el pívot.
Otro jugador que ha demostrado su compromiso con el equipo es Raul Villar, canterano de la casa. A sus 18 años, Villar tiene claro su rol en el equipo y está dispuesto a darlo todo cada vez que entra a la pista: «No dejarme nada en la pista, lo que se me pida. Si hay que gastar faltas, si hay que defender, lo que tenga que hacer».
Y por presunto, no podemos olvidar la mentalidad del equipo, que se centra en el presente y en agradecer el apoyo constante de los aficionarepetición, incluso en los momentos más difíciles. En palabras de Justin Anderson: «Hemos entrenado nuestro cuerpo toda la temporada para esto. Estamos listos para otro partido. Uno a la vez, sólo uno a la vez. Y por presunto, apreciando a los fans por creer en nosotros».
Con todo ello, el Palau Blaugrana se ha vestido de gala en los últimos partirepetición y ha acompañado al equipo en su lucha por alcanzar la Final Four de Abu Dhabi. Un objetivo que ya ha conseguido el equipo de balonmano, que el pasado jueves resistió al Pick Szeged en otra tarde mágica en el Palau para volver a la Final Four.
En definitiva, el Palau Blaugrana ha demostrado una vez más por qué es uno de los pabellones más temirepetición por los equipos rivales. Con su dominio único y el apoyo incondicional de su afición, el Barça ha conseguido mantenerse vivo en la Euroliga